Apuntes de Clases


En esta clase analizaremos algunos factores que inciden en la determinación del precio de la acción. Como bien hemos aprendido en este curso que este tipo de papel financiero es adquirido por diversos inversionistas interesados en conformar carteras de inversión rentables y con bajo riesgo. En esta clase, dejaremos momentáneamente al inversor algo más atrás del análisis de hoy. Centraremos los esfuerzos en comprender los factores que, al variar el precio de la acción, resulta en un cambio de valor de la empresa. Luego de esto volveremos a estudiar al inversionista y sus retornos ante la volatilidad del precio de la acción.


En la clase anterior, dije que momentáneamente me alejaría del análisis de la toma de decisiones de los inversionistas que transan acciones y centraría mí análisis en el modo en que las decisiones corporativas de los gerentes de las empresas influencian los precios accionarios que se transan en Bolsa.

El análisis que presenté se focalizó en la política de dividendos como factor de creación de valor, es decir, como factor para aumentar el precio de la acción. En este sentido, mostré preliminarmente que, en el mercado de capitales perfecto, existen dos corrientes contrapuestas: la primera instalada por Miller y Modigliani (1961) en su estudio titulado: “Política de dividendos, crecimiento y valor de las acciones”, en la cual concluían que la política de dividendos es irrelevante para la creación de valor; en segundo lugar, se examinó la propuesta de Gordon (1959) acerca de “Dividendos, ganancias y precio de acciones”.


En las clases pasadas hemos hablado de mercados perfectos, en los cuales descansan la teoría de portafolio y CAPM, entre los más importantes. Sin embargo, en el año 1970 Eugenio Fama publicó su estudio que llamó: “Mercado de Capitales Eficientes: Una revisión de la teoría y un trabajo empírico”.

Según esta teoría el precio de una acción contiene toda la información disponible sobre el flujo de caja futuro de la empresa emisora. Por tanto, nadie puede obtener ganancias o pérdidas extraordinarias, es decir, los inversionistas son tomadores de precio. Nadie puede ganarle de manera sistemática al mercado cada vez que incorpore información valiosa al mercado, ya que el mecanismo propio del mercado llevará rápidamente la desalineación de precios hacia el precio fundamental del activo.


Esta clase debiera comenzar con recordar el camino que se ha transitado en el estudio de las finanzas II.


Hemos estudiado el precio de los activos financieros. Primero, mediante las teorías de las finanzas tradicionales, donde la relación de retorno y riesgo es una relación entre media y varianza. Al estudiar la teoría de cartera de Markowitz (1952, 1959) vimos que era conveniente una cartera con diversificación eficiente en vez de una cartera diversificada de manera ingenua. Si analizamos hoy esta teoría diremos que la relación media varianza solo es posible si el hombre es un ser racional, capaz de tomar decisiones sobre la base de información completa que da cuenta del precio justo o fundamental del activo. Efectivamente, ya que los precios en los mercados perfectos se ajustan de manera automática mediante arbitraje de convergencia, de manera tan veloz que ningún inversionista puede ganarle al mercado.


Hemos visto que las finanzas tradicionales no han alcanzado un nivel de desarrollo suficiente para explicar la toma de decisiones de los diferentes agentes de la empresa y que la discrecionalidad de los gerentes u otros actores del mundo de los negocios y del mercado operan desde una plataforma bio-psico-social, donde hemos visto que decisiones empresariales son generadas desde una psicología del poder y sus fuentes biológicas.


Este influjo de datos y teorías emergentes tienen un impacto en la teoría de la firma y en particular, en las teorías de los gobiernos corporativos. En este sentido, Lefort (2003) piensa que esta discusión tiene dos áreas de estudio: Primero, se ha establecido un consenso acerca de la teoría de la firma bajo los supuestos de los mercados perfecto impiden el desarrollo teórico del gobierno corporativo; En segundo lugar, esta conclusión se ha alimentado por la evidencia empírica reunida en los diferentes estudios del gobierno corporativo.


Los inversionistas o accionistas ante las oportunidades de crecimiento de una industria verán alternativas rentables para orientar recursos hacia la compra de una empresa, sin afectar demasiado sus estructuras operativas, pero sí modificarán sus estructuras de gobierno, sobre todo cuando ocupan posiciones relevantes de participación accionaria, o bien, dentro de los cuerpos de directorios. Esto es conocido como una adquisición.


Otra forma de tomar posición ante oportunidades de crecimiento de una industria es mediante la fusión de empresas. En este caso las estructuras propias de la operación y de gobierno cambiarán sustancialmente.


En general, las empresas cuando desean expandirse podrían optar por dos caminos: la de crecer como tal, o bien, utilizar una vía externa, a saber: adquisición o fusión. En esta clase y la siguiente ahondaremos en estos dos conceptos: adquisición o fusión.



A %d blogueros les gusta esto: